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Agradecer a Salvador Hernández su ayuda en la configuración de este blog. Gracias Salva.



sábado, 18 de octubre de 2014

CINCUENTA CIMAS... DE BOIRI

Altimetría de la ruta
Seguro que muchos de los que echáis de vez en cuando una ojeada a este blog ya conocéis el reto CIMA. Una idea que salió hace unos años de los sesos de mi gerundense amigo Diego Agüero y que a través de la página altimetrias ha conseguido reunir a más de 1000 adeptos repartidos por toda la geografía española y parte del extranjero. Por si a alguno se le escapa todavía de que va este reto, le dejo el enlace a la página en la que se podrá informar de todo lo que precise saber. Es este: RETO CIMA
El caso es que por "problemas ajenos a esta cadena", solo llevaba hasta este sábado (11 oct) 49 CIMAs conseguidos. Viendo que el tiempo acompañaba, he aprovechado uno de mis innumerables viajes Valladolid-Boiro para meter en mi zurrón particular el 50. Una cifra tan redonda, necesitaba un CIMA de entidad, no cualquier cosa, y apunté con mi objetivo a uno que le tenía ganas desde hace tiempo. Gracias a internet, los aficionados al ciclismo tenemos conocimiento de puertos que antes ni nos imaginábamos que podían existir y así hemos llegado a tener constancia de la existencia de unos bicharracos que poco tienen que envidiar a puertos Tour o puertos Giro. En Galicia también han salido bicharracos de estos, pero el que escogí para ser mi CIMA 50 es de los de siempre, un viejo conocido por los cicloturistas gallegos y por otros que vienen allende nuestras fronteras; me estoy refiriendo al gigante Cabeza de Manzaneda. Seguramente no será el puerto más duro, pero es duro de aúpa; seguramente no será el más bonito, pero es bien chulo; simplemente es el grande de los puertos gallegos, el de siempre, es nuestro Tourmalet particular.
A pesar de todo esto que he puesto antes, yo aún no lo conocía, es más, ni siquiera conocía la zona; nunca me había introducido en el precioso valle que forma el río Bibei, ya que siempre al llegar  A Rúa, yo continuaba por  la N-120 pegado al Sil. Seré además de los pocos gallegos de la década de los 70 para acá, que no fue a la nieve con su colegio a esta humilde estación de ski.
Me acerqué con el coche hasta la población de Larouco, donde antes de disfrazarme de ciclista, di buena cuenta de una "barrita energética" en el bar de "O Xoto" que me diera las fuerzas suficientes para encarar el coloso ourensán.
Recuerda que pinchando sobre las fotos, puedas verlas mejor.
Lomo con queso. Un clásico
Una vez engullida la barrita, cafelito y venga, a ponerse manos a la obra. No sin antes ir al excusado. Un excusado de los de antes...
Por lo menos no son de los del "agujero"
Tras preguntar a cuanto estaba del Puente Bibei a la camarera, ya que no sabía exactamente a que distancia quedaba, decido acercarme hasta el alto da Hermida y salir desde allí, dejando el coche en un pequeño parking improvisado. Me cambio, monto la bici, y ala... a por el coloso.
Según voy bajando hacia Puente Bibei voy flipando un poco con el paisaje del encañonado valle del río y los bancales que hay, mayormente poblados por las cepas que dan las uvas de las que salen los caldos de la D.O. Valdeorras. También voy pensando si este pequeño alto que ahora desciendo no se me hará muy duro a la vuelta...
Por fin llego al bonito Puente Bibei, donde  se inicia la subida a Cabeza de Manzaneda. Paro para hacer unas fotos, y enseguida me pongo a escalar a la mole montañosa que se presenta ante mi, coronada por unas grandes antenas... ¡¡¡Qué lejos y altas se ven!!!
Puente Bibei
Primeras rampas
Las primeras rampas no son muy duras, la carretera es ancha pero sin arcén, aunque bastante agrietada y algo botosa. De momento nada de tráfico, si bien, en un kilómetro, en plena curva de herradura hacia la derecha, abandono este vial para dirigirme a la izquierda.

Imagen del cruce en el que tendremos que girar a la izquierda
Hecho el giro, el piso cambia completamente. Ahora pasamos a una pista bastante botosa, con gravilla suelta, que poco a poco irá desapareciendo según vayamos ganando altura, pero eso si, sin arcén ni señalización horizontal de ningún tipo; iremos pues, mi bici y yo, arrimados al cañón excavado por el Regato da Peneda disfrutando de unas espectaculares vistas de los bancales en los que se asientan los viñedos, con alguna bodega de corte moderno en la parte alta.
Los primeros metros de este vial serán en un corto descenso, hasta el acceso a la Estación Hidroeléctrica de Puente Bibei. Al fondo, cuando ya empezamos a subir, se ve recortando la montaña lo que sería el camino a una de esas bodegas... Voy rezando para que no tenga que ir yo por ahí, ya que la rampa que se ve es larguísima y muy, pero que muy inclinada.
Primeros metros por este nuevo vial. Al fondo el monte recortado por una pista que asusta por su desnivel
Guardaraíles a la antigua usanza
Vistas de los bancales desde la carretera
Subiendo, la tranquilidad es total, no se oye un solo ruído, y en los seis kilómetros que hay desde el anterior cruce hasta la población de Manzaneda, solo me adelantó un coche... no ví más señales de vida en todo ese tiempo. Y después aún menos.
Comienzan las curvas de herradura... ¡Bien!, como disfruto dándolas, sobretodo subiendo, bajando ya es otra cosa, pero también. De momento las rampas no son muy duras, y son bastantes mantenidas, tras negociar la primera de las herraduras, cambia la visión del paisaje, pero sigue siendo muy llamativo. Vemos también el cruce en la curva de herradura en la cual nos desviamos.
Zona boscosa tras la primera herradura

La calidad del asfalto sigue siendo un poco mala

El cruce en la herradura en el kilómetro 1 de ascensión y al fondo el pico Fieiro
Pronto llegará la segunda de las herraduras de este tramo de ascensión, fácil de negociar también, tras la cual aparecerán unas farolas que nos puede hacer pensar que llegamos a la localidad de Manzaneda, pero no es así, de momento solo llegamos a la Subestación Eléctrica, junto a la cual nos encontraremos con una nueva curva de herradura.
Subestación Eléctrica
Al poco de pasar esta subestación propiedad de Iberdrola, llegamos a la pequeña aldea de Seoane y casi sin solución de continuidad al Poblado donde estaban las casas de los trabajadores de la eléctrica. Sin apenas dar pedaladas, nos plantamos ya en la medieval villa de Manzaneda.
Llegando a Seoane
En Manzaneda, en el cruce que se ve en la siguiente fotografía, nos uniremos a la vertiente por la que subieron los pros en la Vuelta del 2011. Poco antes de llegar al cruce, habrá un indicador que pondrá hacia la izquierda para Vilariño de Conso,Viana do Bolo y A Gudiña, pero no hacia la estación de ski. Aún así, nosotros debemos girar hacia la izquierda.
Cruce en Manzaneda
En esta pequeña pero coqueta villa, no hay pérdida. Es seguir siempre hacia arriba, y al poco de salir de ella llegaremos a la aldea de Corredoira. Hay varios cruces, pero son muy intuitivos, y el que podría resultar más complicado de entender, ya en Soutelo, sí viene señalizado, mandándonos a nuestra derecha hacia un bonito "souto" con "castiñeiros" realmente viejos.
Souto de Soutelo
Empieza lo serio. Rampitas al 12% y alguna que puntualmente llega al 15% va ha hacer que nuestra cadena se tense, y que quizás nuestros cuádriceps nos echen alguna queja, pero tendrán motivos para ello, ya que durante casi dos kilómetros, nuestro clinómetro apenas marcará en algún momento por debajo del 10%
Iremos ahora por la parte un poco más "pestiño" de la subida. Cada vez tenemos menos protección por parte de la montaña al no haber taludes al lado de la carretera y poca vegetación con lo que el viento nos puede complicar la empresa. Pronto llegaremos a la aldea de Paradela (una de tantas Paradelas que hay en Galicia) y un nuevo cruce (señalizado) nos manda a la derecha. Si seguimos de frente tampoco pasa nada, porque a la salida de la aldea volveremos a dar a la carretera por la que vamos.
Entrada a Paradela
Cruce que negociaremos hacia la derecha
Saliendo de Paradela
Poco después de salir de Paradela, tras la curva que se ve en la foto anterior, llegaremos a un nuevo cruce, que no es otro que la unión de la carretera que cruza la aldea y que dará paso a un pequeño bosque que nos dará buena sombra en los duros días del estío ourensán.
Cuando dejemos atrás ese bosque y tras negociar una nueva curva de herradura, se nos empezarán a abrir más los horizontes, sobre todo hacia el sur y el este. Tras la siguiente curva, es posible que nuestros horizontes se vean reducidos a la rueda delantera de nuestra bicicleta, ya que llegamos a la que seguramente sea la parte más dura de toda nuestra ascensión.
Vistas de las Terras de Valdeorras
Nubes negras amenzantes
Dura rampa antes de una pequeña zona de descanso
Dicen que Dios aprieta pero que no ahoga. Pues Cabeza de Manzaneda hace más o menos lo mismo. Tras esas duras rampas, llega una zona de descanso, que si el viento nos lo permite, podremos recuperar algo y "soltar piernas". Tras esta zona de descanso, iremos bordeando o Penedo da Escrita, y cuando volvamos a mirar hacia la cima, aparecerán nuevas y duras rampas. Si el viento nos perdonó en la zona de descanso, fácil que nos sacuda aquí, como hizo el día que lo ascendí yo. Dura esta zona; viendo las rampas que me aguardaban, las antenas que siguen estando lejos y altas, y la llamativa forma de la roca que compone el Penedo de Monzón.
Amplias vistas con Pobra de Trives
Al fondo o penedo de Monzón


En la zona donde están tomadas las anteriores imágenes, deberían estar las instalaciones de la estación de ski, si nos fiáramos de los indicadores de los cruces, pero no están... aún queda bastante.
Esta montaña ofrece una cosa curiosa; a pesar de la altitud que estamos ya consiguiendo, casi los 1400 metros de altitud, aparecen los bosques, y además al acercarnos a las instalaciones de la estación. Curioso. No es muy normal por Galicia que los bosques estén en la parte alta de las montañas. 
Dura rampa antes de entrar en la zona boscosa
Bosque a más de 1400 metros de altitud.
Pedaleando por la zona boscosa, intuimos entre los árboles alguna edificación y dos campos de fútbol. En esta estación y en estos campos hizo durante muchos años la pretemporada de fútbol el Real Valladolid C.F.

Parte de las instalaciones de la Estación de Montaña
Dejado atrás el campo de fútbol, queda a nuestra derecha un edificio de... "belleza disipada" y a la  izquierda la zona de alquiler de skis y el telesilla. Justo en lo que parece el alto, a la izquierda sale una pista que está señalizada como Telesilla de Fuenfría... y yo voy y me metí por allí. Pues no. Hay que bajar un poco hasta el parking y los edificios que quedan unos cuantos metros más adelante.

Belleza disipada
Junto a la zona de alquiler de skis
Pista de acceso al telesilla... por aquí no es.
Lo de meterme por la pista hacia el telesilla fue porque vi meterse por ella un todo terreno, y ala, ¿a dónde va Vicente? Donde va toda la gente. Pues yo igual.
Como dije antes, desde este "primer alto", bajamos un poco y a la altura del aparcamiento giramos a la izquierda hacia un vial señalizado como Centro Reemisor de la CRTVG, y que tiene una cancela, que en caso de estar cerrada, es fácil de sortear y seguir la ruta sin problema.
Pista hacia la cumbre de Cabeza de Manzaneda.
Desde aquí ya no quedará mucho, si bien si hay alguna zona dura, aliviada por la sucesión de curvas de herradura que nos irán haciendo ganar altura, hasta llegar a la zona donde el bosque desaparece y ya se ven las antenas y la caseta del Centro de Reemisión. ¡¡6 curvas de herradura 6!! nos encontraremos en este tramo. Al desaparecer el arbolado, y ser el punto más alto en bastantes kilómetros a la redonda, estamos a merced del viento. A mi, en la última curva, justo al coronar me dio una racha fuerte de costado que me llevó hasta la cuneta, aunque por suerte no llegué a perder el equilibrio.
Objetivo a la vista
El hecho de ver las antenas, anima a seguir ya hasta el final sin dudas. Tengo que decir, que al ser una subida tan larga, y que me tiré unas dos horas subiendo, llegué a tener dudas. Pero mi cabezonería y el decir que a saber cuando volvería por aquí, me hizo tirar para adelante en los momentos duros, pero es que dos horas subiendo da para pasar momentos malos, momentos buenos, ir sufriendo, ir disfrutando, pasar calor y pasar frío...
Por fin arriba... que largo!!! Y que duro. Yo había oído comentarios de que no era tan duro, de que si los pros en la Vuelta del 2011 lo subieron a bloque... O Carallo!!! Es duro... muy duro. Si los pros ese día en que llegaron aquí, en la etapa 11 y que ganó David Moncutiè se hubieran dado estopa, habrían llegado de uno en uno. Se tiene liado parda en puertos de mucha menor entidad. Cabeza de Manzaneda es un PUERTARRACO!!!! 
En la cima hago unas fotos, y bajo rápido que el frío aquí es de aúpa. 7ºC, pero con el viento la sensación térmica debe ser de menos algún grado...
Protegiéndonos del viento
Apartahotel en la cumbre
Centro reemisor y zona de meta de la etapa 11 de la Vuelta 2011
Telesilla
Pues lo dicho, que hace frío, así que bajo pronto y ya comeré algo en una zona algo más abrigada, que puede ser la zona del aparcamiento y bajar después ya directo hacia Pobra de Trives de la manera más directa y que seguramente tenga mejor asfalto la carretera... Bueno, algo mejor si que estaba.
Iniciando el descenso.
Pues al final hago así, desciendo directo hacia A Pobra de Trives, por una carretera muy ancha pero rugosa, sin tráfico, y con dos grandes rectas, que hace que pueda cojer los 75 kms/h sin quererlo. La gente bajadora, a nada que el aire le ayude un poco aquí puede pillar velocidades de vértigo.
Cuando se llega a un primer cruce, la carretera empeora bastante. Se hace más estrecha, más botosa y sin arcén. En ese cruce giramos a la derecha, dejando a nuestra siniestra Chandrexa de Queixa. Paso la aldea de Cova, donde perdemos la cota 1000 y me encuentro con una casa en cuya huerta hay más calabazas que las que me he llevado yo a lo largo de mi vida, que han sido unas cuantas.  ;-)
Calabazada!!!!!
Ahora el descenso es un poco coñazo. Es feúcho y muy suave, de hecho hay que dar pedales a conciencia para avanzar, ya que apenas hay rampas, e incluso a veces volvemos a ganar altura.
Llego por fin A Pobra de Trives, que no la conocía y que me sorprendió gratamente, por lo que callejeé un poco por ella.



En esas cuatro tomas anteriores, podemos ver la calle principal, una fuente, la plaza do Reloxo y la iglesia parroquial de Pobra de Trives.
Sigo bajando, ahora por fin con más desnivel y de nuevo por una carretera en condiciones, ancha, y bien asfaltada. Paro a coger agua en una fuente de bella factura que hay al poco de salir de Pobra de Trives y después me asomé sobre los bancales del Bibei para contemplar la hermosa vista sobre ellos y el valle.
Fuente poco más abajo de Pobra de Trives

Panorámica
Bancales y al fondo Ponte Bibei
Una vez cruzado el puente, inicio el ascenso al Alto da Hermida, donde dejé el coche. A ver que tal... después de tan largo descenso lo mismo duelen las piernas un poco al volver a subir, pero por suerte subo bastante bien y llego a este pequeño alto sin apenas problemas.
La subida a Hermida, también ofrece bellas panorámicas. Alguna de las fotos no están muy bien hechas, pero la inmensa mayoría están hechas desde la bici sin detenerme. Tan solo las panorámicas de los bancales y la de la fuente, así como alguna de el alto están hechas poniendo el pié a tierra.
El alto da Hermida al fondo

Impresionante valle del Bibei, y al fondo Cabeza de Manzaneda
Fin de ruta
En resumen... PUERTAZO!!!!! que bien merece la pena ser visitado. Esta zona, poniendo por ejemplo A Rúa o Petín como campamento base, nos da la opción de afrontar varias ascensiones muy duras a parte de esta de Cabeza de Manzaneda. Cerquita de aquí tenemos, saliendo desde Petín, la subida a Pedralta y a Covelo; desde O Barco la de A Portela de A Moeda; desde Sobradelo la impresionante Fonte da Cova, desde Montefurado la subida a O Cerengo, desde Viana do Bolo, o Cepedelo; y si ya cruzamos la frontera con Lugo, que está aquí al lado, O Courel nos ofrece otra infinidad de ascensiones bellas y duras.
Puede ser un plan para entrenar fuerte... Además, las gastronomía de la zona es excelente!!!!!
Altigrafía sacada de la web Plataforma de Recorridos Ciclistas

Mapa de la ruta

lunes, 21 de julio de 2014

I Triatlón Popular de Boiro

En las aguas de Carragueiros. (Foto J.A. Briones)
Ayer 20 de julio estaba programado que se celebrara la I Edición del Triatlón Popular Villa de Boiro, como así fue. Yo la verdad es que no tenía muy claro lo de participar, el tiempo no acompañaba lo más mínimo, de hecho una hora y media antes de la salida caía agua a lo bruto, y el día anterior tuve boda en Pontevedra donde el Albariño, los licores variados e ingentes cantidades de marisco, rularon a tutti.
El caso es que puse el despertador para por si acaso iba y dejé todo preparado. Al final con más dudas que certezas, fui hasta la playa de Carragueiros en Cabo de Cruz (Boiro) donde se iba a celebrar el evento.
Viendo desde la carretera hacia el mar, da la sensación de que el agua no debe estar muy fría. Ha estado tres días del suroeste y eso significa agua... casi templada. Bien.
Me inscribo en la prueba y charlo con otros amigos que van a tomar parte del este triatlón, cambiando sensaciones, vacilándonos un poco... lo típico.
Momentos previos a la salida. (Foto J.A. Briones)
Bueno, pues al final parece que solo unos 24 atletas tomaremos la salida. Bien. Así no nos haremos muchas aguadillas en la prueba de natación, y estamos más "en familia"
Antes de salir, voy a probar el agua, primera zambullida y bien, la temperatura es ideal. Nos agrupamos todos en la arena y al grito de Preparados, Ya!!!! Salimos zumbando para el agua.
SALIMOS!!!! (Foto J.A. Briones)
La entrada en el agua fue bastante ordenada, y el paso por la primera boya fue bastante limpio. Yo fui sin gorro y se me metía todo el flequillo delante de los ojos y no veía nada, pero bueno, brazada a brazada le iba tocando el pie al de delante y así no me perdí. El paso en la segunda boya y el giro hacia la playa fue todavía más limpio al ir ya bastante separados.La prueba de natación, constó de 350 metros.
Paso de la primera boya. (Foto José Navarro)
El tercero, el del flequi en la cara soy yo... (Foto José Navarro)
Salimos corriendo por la arena, y en la transición no tengo más que quitarme las gafas y calzarme las zapas de la bici, gracias a mi mujer Rakel que me regaló un fabuloso mono de Triatlón, personalizado y todo. Tendré que darle uso...
Salida de la prueba de natación (Foto José Navarro)
Bueno, pues las primeras sensaciones no pueden ser mejores, salgo muy contento del agua (hacía justo un año que no nadaba) y ahora viene mi "punto fuerte" si es que tengo alguno, que es el ciclismo. Pillo la bici, que tuvimos que traer la de montaña, ya que había una pista con tierra y arena, pero aun así, creo que con la de carretera nos habríamos defendido bien.
Pues resulta que con la bici me noto espesito, no voy a gusto, y el disco roza levemente en el freno, pero en estas distancias si paro a centrar la rueda lo mismo pierdo más tiempo, así que sigo, que tampoco es tanto lo que roza.
Foto Jose Navarro
Foto J.A. Briones
Pues tras terminar la parte correspondiente al ciclismo, nueva transición, dejando la montura en el box, y cambiando el calzado ciclista por el de correr. Bastante rápido también, pero tengo que ensayar más... La prueba de ciclismo constó de 11 kilómetros.

Transicción ciclismo-running (Foto Jose Navarro)
Pues ahora nos quedaban 2,5 kilómetros por delante a pata, también por tramos de tierra, arena, y al final por el paseo marítimo construido con tablones de madera. Da gusto correr por ellos. 
Yo tenía bastantes reservas en como iba a acabar, ya que desde la VIG-BAY, allá por principios de abril, no volví a correr hasta esta prueba. Vamos, que la había preparado a conciencia.
En uno de los cruces está mi amigo Franpi, que me indica que voy noveno, y desde allí, ni adelanté ni me adelantó nadie, así que supongo que esa fue mi posición final. Lo cual me hace estar supercontento. Acabé la prueba muy feliz, con la sensación de que si entrenara un poco en condiciones, podría llegar a desenvolverme con cierta soltura, así que... a ver si con algo de constancia soy quien de preparar alguna prueba para el 2015 en la categoría de MASTER 40!! 
Entrada en meta. (Foto J.A. Briones)
Pues ya está, se acabó la primera edición de este Triatlón, y deseando que se repita muchos años, solo me queda felicitar a los Técnicos de la Concellería de Deportes del Concello de Boiro (Manu y Geno) que hicieron que la prueba resultara muy chula, agradable y sin cobrar ni un céntimo por la inscripción. Bravo chavales, y ánimo para seguir haciendo pruebas de este tipo en años venidores. 
Gracias también a la gente que colaboró en los cruces y que estuvo velando por la seguridad de la prueba en todo momento.
Ricardo, Rafa, Jose y yo al acabar la prueba.
 
No vemos en el Triatlón Popular de Boiro 2015


E dis de subir ata alá arriba?
E ti sei que me fodes!