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Agradecer a Salvador Hernández su ayuda en la configuración de este blog. Gracias Salva.



jueves, 5 de diciembre de 2013

O Castelo de Vitres. 472 metros

De vuelta al Barbanza, lo hago para intentar describir de la mejor manera posible una de las rutas míticas de la zona, una ruta envuelta en "meigallos". Me refiero a la subida hasta el Castelo de Vitres.
Hallazgos arqueológicos, parecen demostrar que el Castelo era una fortificación de carácter medieval y cuya función era la de prevenir ataques normandos, de vikingos o sarracenos. La época en la que se construyó la calzada para acceder hasta el alto ya es más difusa. Hay quien la ubica en un tiempo romano poniéndola como parte de la Vía XX Per Loca Marítima.
Ubiquémonos nosotros ahora; para iniciar la ruta, lo haremos desde el lugar de Brazos, en el concello de Boiro, cerca de la capital municipal. Llegaremos hasta aquí saliendo de Boiro hacia Noia, y al poco de tomar este vial, giraremos a la izquierda en un cruce que se encuentra señalizado. Una vez que termine el asfalto, podemos decir que se inicia la ruta en si.
Venga, vamos a recorrer el PR-G 146.
Cartel al inicio de la ruta
Salimos a una altitud muy baja, casi al nivel del mar, y al poco de comenzar nuestra andaina, ya llegamos a un punto de gran belleza; me refiero al puente de pasales sobre el río Coroño.
Los pasales una vez sorteados

Una vez pasado el río, iremos por una senda, normalmente alfombrada de hierba que nos llevará hasta la carretera que va desde Goiáns hasta Runs por la Changuiña.

Y una vez que lleguemos a la carretera, iremos por ella unos 350 metros, pasando bajo la autovía AG-11 hasta una curva hacia la derecha junto a una pequeña granja. En esa curva, nosotros deberemos girar a la izquierda para ir por un camino junto al Arroyo Cachopo, al que tendremos que saltar justo en el momento que recibe las aguas del Acivedro, junto al que caminaremos poco mas tarde.
Rego do Cachopo por donde debemos pasar
Una vez cruzado el arroyo, el camino se vuelve un poco más duro, lo cual no nos tiene que significar mayor problema, ya que hasta aquí hemos tenido tiempo de calentar sin problemas de una manera muy cómoda. Esta parte nos irá entonando poco a poco para cuando llegue la "acción".

Cuando desaparezcan las piedras de la base del camino, querrá decir que llegamos a una nueva zona de descanso, que poco después nos llevará hasta otra carretera, la que baja hasta Runs desde Iroite. Giramos a la derecha y vamos por ella unos 100 metros. Tras cruzar un pequeño puente sobre un río junto a una cantera, nos meteremos por un camino que sale a nuestra izquierda y que discurre paralelo al río Acivedro.
Este tramo que iniciamos ahora es de gran belleza.
El río Acivedro junto al que andaremos un buen rato.
Pronto quedará a nuestra izquierda un antiguo molino y que se conserva en bastante buen estado, donde podemos entretenernos en leer un cartel sobre como se aprovechaba el agua.
Poco más arriba encontraremos otro lugar "bucólico". Un pequeño salto de agua, que forma también una pequeña poza.

Ese desnivel que el agua salta, nosotros tendremos que treparlo; y para tal empresa, disponemos como ayuda de un pasamanos de madera donde poder apoyarnos. La foto que pongo a continuación no refleja fielmente la rampa a afrontar, pero aun así, tampoco es que sea nada del otro mundo.

Sigamos, pues. Lo siguiente que nos vamos a encontrar, si ha estado lloviendo, es agua, mucha agua si han sido varios días de lluvia seguidos. El río y el camino, en esta parte, comparten lecho en temporadas "de choiva" como así lo atestiguan las hierbas "peinadas" hacia adelante...
Hierbas aplastadas por el agua
Una vez pasada esta parte, nueva postal ante nuestros ojos. El río Acivedro aquí se esconde bajo las piedras y las raíces de los árboles para hacernos algún guiño de vez en cuando; unos  árboles de bella factura, dignos herederos de lo que otrora fuera un bosque climácico, de esos que en Galicia quedan pocos y que por desgracia estamos emperrados en destruir.



Bonito ¿eh? Pues ahora aprovechamos el pequeño descansillo en el que estamos para cojer aire y trepar, ahora si, aunque no sea mucho tramo, por unas rocas que se presentan amenazantes ante nosotros.
Descansillo para tomar aire
Comenzamos
Primeras rocas a franquear
Una vez superadas la zonas de roca llegaremos a la zona conocida como As Chans de Reis, donde nos encontramos otro cartelito para poder leer sobre los animales y plantas que viven junto a estos pequeños arroyos. Aquí cruzaremos nuevamente la carretera de Runs a Iroite sobre el puente para pasar a la otra orilla del río y volver a ganar altura por una pista de tierra, hasta que lleguemos a la aldea de Mosquete. Quizás esta parte sea la menos agradecida de cara a los paisajes, aunque poco antes de llegar a la aldea, ya se nos presenta la mole granítica del Castelo y otros "penedos" que le acompañan, así como las primeras panorámicas sobre el valle del Coroño que se extiende hasta la aldea de Moimenta.
Camino hacia Mosquete
El Castelo de Vitres
Al pasar Mosquete es muy probable que una sintonía de ladridos nos reciba y nos acompañe hasta que dejemos atrás las casas y en ocasiones, (bastantes) incluso después, más si anda el ganado pastando cerca. Y ojito con encararse a ellos, y no porque podamos sufrir algún mordisco de alguno de ellos, sino porque alguna "velliña", dueña de alguno de los perros nos pueda poner a caldo.
Horreo en Mosquete con el maíz bien guardado
Ruinas en Mosquete
Llegaremos a un cruce con la carretera que viene desde A Madalena-Escarabote a la altura de una fuente-lavadero e iremos unos 200 metros o menos por esa carretera, para que cuando lleguemos a un cartel que señalice la Calzada de Vitres, giremos a la izquierda y poder ir así, por esa calzada. A la entrada de la misma hay un cartel que pone bien clarito que está prohibido el paso de vehículos a motor, pero por desgracia, muchos amantes de las motos de trial y de los quads no deben saber leer o simplemente se pasan dicha prohibición por el arco del triunfo importándoles una mierda que un legado que ha aguantado siglos hasta nuestros días, ellos se lo puedan cargar con los tacos de sus neumáticos. Es la educación que tienen algunos, por desgracia muchos. Luego pondré un ejemplo, pero podría poner muchos más.
Punto donde tomaremos la calzada
Tramo de la calzada con huellas de una moto de trial
Esta parte estuvo totalmente arbolada hasta el 2010 cuando lo asoló un incendio
Al poco veremos a nuestra izquierda Mosquete y las primeras imágenes sobre la ría...

Esta parte en la que nos encontramos es bastante llana, y llegaremos a la pista que sube hasta A Portela. Por esa pista iremos unos pocos metros, para después meternos de lleno en faena al girar a la derecha y encontrarnos con una parte de la calzada en bastante mal estado, por culpa de los energúmenos que no cuidan ni respetan nada y que además no aceptan que nadie les llame la atención por ello. 
Hay en esta parte montones de piedras que resbalan lo que no está escrito. Tienen un tono verdusco que ya nos alerta de que hay que ir con cuidado. Subiendo aun menos mal, pero bajando...
Parte de la calzada en no muy mal estado

Sobra decir nada
Por esta parte ganaremos altura rápidamente,y es sin duda la parte más dura de la ruta, más por el estado de la calzada que por los desniveles a afrontar, que serán superiores algo después, pero donde la calzada está mucho mejor conservada.


Más que el hielo resbalan esas piedras
Una cancela para el ganado nos adentra en una nueva zona de descanso, y donde empezamos a ganar vistas bajo el Castelo y sobre el valle. Una zona muy chula.

A veces algún obstáculo inesperado nos quiebra el camino
El ejemplo del que os hablaba antes. Al final se juntaron 7 u 8
Olvidando al inteligente de la moto, sigamos hacia nuestro objetivo y disfrutemos de él antes de que este y otros seres como el nos lo destrocen del todo.
Volveremos a ganar altura rápidamente dejando a nuestra izquierda una cascada y una cruz en memoria del niño Manel Brión, que muriera en 1994, posiblemente de frío tras caerse y no poder andar, y a la derecha, el valle y la ría.

Cascada en el río Lérez
Las fotos que estoy subiendo están tomadas el pasado 30 de noviembre. En teoría, a estas alturas de año aquí tenía que haber mucha más agua, pero la sequía es bastante notable, y partes del camino, por los cuales he llegado a pasar con el agua dándome por encima de los tobillos, ahora está totalmente seco.



Es increíble que esa curva no esté encharcada
Poco después de la curva de esta última foto deberemos ir atentos, porque tenemos que ir hacia una campa o braña que queda a nuestra derecha, pero la señal que lo indicaba está rota. Si vamos atentos veremos otro cartel grande en las brañas y a los pies de la última parte del Castelo. Vayamos hacia el... con cuidado de que no nos atropellen...

Restos del cartel que nos indicaba hacia el último tramo de la ruta
Braña y cima del castelo
Ahora ya más que seguir una senda o camino, nos dejaremos llevar por la intuición para poder hacer cima y disfrutar de unas vistas realmente espectaculares.


Cima!!!
Una vez en el alto, nos daremos cuenta de que hay muchos puntos cercanos más altos que el castelo, pero el meigallo está aquí; aquí es donde están os "mouros" y donde nacen las leyendas... aquí disfrutaremos de unas vistas increíbles, aquí llenaremos los pulmones de un aire limpio, que a pesar de estar en lo alto, aun puede impregnarnos de salitre... Hemos llegado al Castelo de Vitres!!!!
Vistas sobre la Ría de Arousa
Sobre el valle del Coroño
El Barbanza
No solo el Guadiana tiene ojos
La Calzada
El descenso lo podemos hacer por el mismo sitio, con una pequeña variante. Al pasar Mosquete, junto a una curva, casi de herradura, sale a la derecha según bajamos el Camiño Sacramental, que nos llevaría sin problemas hasta un poco más arriba de la cantera donde cojimos la senda que iba junto al río Acivedro y ahí volveríamos a ir por el camino que habíamos cogido al cruzar el río por los pasales.
Otra opción si vamos con tiempo es seguir la senda que continúa a la calzada y al llegar a una amplia pista, girar en ella a la izquierda y acercarnos hasta As Chans da Barbanza para luego bajar hasta Mosquete por la pista de A Portela.
La ruta

domingo, 24 de noviembre de 2013

Pico Ocejón 2049 Metros (Sierra Norte de Guadalajara)

En este primer artículo de la nueva era del blog, no voy a hablar, ni del Barbanza, ni de la bici... pero si de la montaña... Y que montañas!!!!
Introducción:
Todo comenzó un día que vi en el muro del facebook de mi amigo Buru que estaba terminando uno de sus ya afamados carteles, y respondí yo a la foto que subió, un poco en plan coña, que si lo plantaban el día 20 de noviembre, les acompañaba. El caso es que la semilla acabó germinando, de tal manera que el día 20 salieron los frutos...
No seáis mal pensados, lo del 20-N no tiene nada que ver con Pacucho. Ese día coincidía que lo tenía libre y que no iba a ir para Galicia, así que... a por otra Buruplantá!!!
Según se acercaba la fecha, las predicciones metereológicas se iban poniendo peor, por si acaso el día antes me fui a Burgoskiavik a aclimatarme un poco y prepararme para las gélidas temperaturas que daban para la bonita zona que iba a conocer.
Al final conseguí que una amiga y compañera mía me acompañara hasta allí, y bien que lo agradecí. Gracias Vane por hacerme compañía... Sino es por ti, el viaje, sobretodo el de vuelta iba a ser bastante pesado.
Bien, llega la noche del 19 y echo un último vistazo a las webs metereológicas... Joeeeeerrrr, mejor no ver más.
Amanece el 20 en Valladolid a -3ºC y con una capa de hielo bastante maja. Voy hasta casa de Vane a recojerla y ponemos rumbo hacia lo desconocido...
Nos amanece poco antes de llegar a Cuéllar y vemos ya que hacia el Sistema Central hay bastante niebla. Paramos a tomar un cafelito en Cerezo, donde ya vemos las faldas de las montañas, blancas por la nieve, y los campos blancos por el hielo.
Escala en Cerezo de Abajo
Al poco de arrancar de nuevo, se nos cruzan justo delante dos bonitos "bambis" lo que hace que extreme la precaución un poco más... 
Vamos ganando altura poco a poco... pero enseguida llegamos a la cota 1500 y las cunetas ya tienen bastante nieve acumulada, pero por suerte la carretera está bien. Nada más cruzar la frontera y adentrarnos en Castilla la Mancha, el paisaje cambia, y una vez sobrepasado el Puerto del Campanario, se nos brinda ante nuestros ojos un espectacular paisaje de valles, montañas y frondosos bosques de hayas y otras coníferas. Sorprendidos ya de primeras; y para bien.
Alto del Campanario (1568 mtrs)
Llegamos a Valverde de los Arroyos y poquito después aparece el frente madrileño con Buru, Celina y Laura. Besos, abrazos, presentaciones...y vengas, vamos para arriba.
Esta gente, para cumplirme el capricho, gastaron un NT!!! No se si me lo merezco...
En Materia:
Salimos del bello pueblo de Valverde de los Arroyos con mucho aire, y bastante frío. Rondamos en el momento de partir el -1ºC. Lo hacemos por una senda en perfecto estado y que parece en principio que va a ser cómoda de hacer. El Ocejón espera por nosotros majestuoso e imponente.
Menuda paleta de colores...

Los jóvenes castores...
Iniciamos la ascensión animados, contando batallitas, planes que se nos ocurren para el futuro, aprendiendo unos de otros, de sus experiencias, de sus aventuras... Si quedo mucho con esta gente, tendré que comprarme un bloc de notas más grande.
Enseguida dejamos atrás el bosque de castaños y la vegetación va desapareciendo poco a poco para poder ver mejor la pared que vamos a tener que afrontar.
De vez en cuando nos orbaya algo, y algún copo de nieve cae infiltrado entre las gotas de agua. Nada serio... de momento.
La senda se va volviendo más pedregosa, pero fácil de hacer todavía, y por tramos nos hace ganar altura más rápidamente, pero de momento apta para todos los públicos.

Y en esa zona en la que la piedra está cada vez más presente, a nuestra izquierda aparecerá una de las imágenes del día. Una bonita cascada llamada Despeñalagua. Allí en vivo, da la sensación de que la catarata está torcida y que el agua en vez de caer hacia abajo, se desplaza un poco hacia la izquierda.
Celina frente a Despeñalagua y el Ocejón
Vanesa y al fondo Despeñalagua
Al poco de realizar esta especie de photocall con la cascada de fondo, Buru nota algo raro bajo sus pies... Esto del minimalismo está llegando a límites insospechados. Unas botas tipo Chiruca, pero sin suela!!!! No fue intencionado, quizás un fallo de fabricación hizo que la suela se pudriera. ¿qué hacemos? Arriba hay bastante nieve y no puede subir así... Pues el tío ni corto ni perezoso se baja corriendo hasta el coche en Valverde mientras nosotros seguimos subiendo para calzarse unas deportivas, de montaña, eso si, pero unas Trabuco al fin y al cabo. ¡Que crack!
Paramos a ver si vemos bajar a Buru por el valle
Precioso valle por cierto
Después la senda se estrecha un poco, porque unas invasoras escobas quieren cortarnos el paso. Lo lleváis claro!!. Nosotros seguimos adelante, cruzando pequeños arroyos por las que el agua tiene que bajar a una temperatura de lo más agradable.
Cruzando el segundo de dichos arroyos, el porcentaje del desnivel va subiendo, aunque sin adquirir tintes dramáticos por el momento. Y menos oyendo a Celina y a Laura, que nos dicen que al final, donde es todo roca, hay una especie de "escaleras de Kill Bill". Acojonar, acojona oírlas hablar. Uma Thurman no estará arriba, pero ni falta que hace; ¡¡anda que no voy ya bastante bien acompañado!!
En las primeras nieves que pisamos, hay marcada una huella que debe ser del mismísimo yeti. En la siguiente foto se ve. La bota de la derecha, que es la de quien esto escribe, es un 47. Vean y juzguen...
Eso es un 52 de pie por lo menos
Hacemos una pequeña paradita para alimentarnos un poco a base de frutos secos, momento que Vanesa aprovecha para sembrar unos maicitos...A ver si para el año ha brotado un árbol que de kikos. No perdemos más tiempo, que nos quedamos fríos, y es más, ya hasta nos parece oír el resuello de la respiración de Buru. La madre que lo parió!!!! ya está aquí el pibe. Sudando a chorro, pero impresionante exhibición que se ha marcado. A sus pies, Don Kilian Buru Krupicka.
Momento en el que el Mowgli de Carabanchel nos pilla

Una vez el pelotón agrupado enfilamos ya hacia el Ocejón por la parte que nos iba quedando oculta. Y ahora si... esto se va poniendo serio, y lo que se ve al fondo da a entender que el final va a ser de traca. A ver si el tiempo por lo menos no nos lo pone muy difícil, ya que de vez en cuando la cumbre desaparece en la niebla, y algún que otro copo viene acompañado por un viento gélido y fortísimo, si bien en este tramo nos sopla de espaldas. A ver al bajar como se nos queda la cara.








En las anteriores fotos se puede ver como las rampas son ya de bastante entidad, como la vegetación ha desaparecido casi por completo, y que cuando no hay nieve debe ser un paisaje bastante lunar. La nieve está bastante dura y vamos siguiendo unas huellas de alguien que debió subir poco antes que nosotros, aunque cierto es que no nos cruzamos con nadie.
Llegamos a un pequeño descansillo, donde la senda por la que venimos se junta con otra que debe venir de Majaelrayo. Me asomo a ella y ¡ondiá! por ahí no habrá que subir encordado por poco. Al fondo, entre la bruma se distingue la silueta de los bestiales rascacielos de Madrid, que están a más de 80 kilómetros en línea recta.

Menudo abismo detrás...
Hasta la rodilla de nieve, y Vanesa aprovechando para mirarme por encima del hombro
Bueno, a por el último tramo, que parece que la tarde quiere ponerse seria en lo climatológico. No perdamos más tiempo, pero es que esto está tan bonito que siempre aparece un sitio digno de hacer una foto.
Ensayando la plantada
Un posado de Vanesa
Unos a jugar y Celi y Laura... van hacia la cumbre!!!
Bien. llegó la hora de la verdad. Estamos en lo que Celina y Laura denominaron las escaleras de Kill Bill. Las huellas que veníamos siguiendo, por veces desaparecen, ya que el viento mueve mucho la nieve, si bien, las marcas del sendero se ven todavía bastante bien. Aun así, buena parte de este último tramo lo hacemos un poco por intuición, viendo el vértice geodésico y como llegaríamos al cresterío de la forma menos complicada.
Una vez en la cresta, vemos el valle del río Sorbe... ALUCINANTE!!!! pero hay que ir atentos, porque hay mucho hielo, sobre rocas con un tono verde que me recuerda a las que están junto al mar y que resbalan muchísimo. Pues aquí un descuido, puede ser fatal. Si la caída es hacia el valle... Hasta luego Lucas.
Pero al final hacemos cumbre sin mayores complicaciones. El Ocejón queda conquistado!!!!
Impresionante!!
Vértice Geodésico y el cartel

Laura y Celina en el cresterío
Y si somos los mejores ¿bueno y qué?

Laura contenta por hacer cumbre
Vanesa y yo también muy contentos
Celina y su chulísimo gorro.
La cima
Panorámica
El artista cartelero
Mientras nos tomamos un cafelito o un té calentito, empiezan las maniobras para instalar el cartel del Ocejón, junto a otras placas en recuerdo y memoria de montañeros que hicieron algo por o para el Ocejón.
Placas en la cima del Ocejón
Posando con el cartel
Y como la temperatura aquí no es que sea precisamente para sentarse a charlar tranquilamente, emprendemos el descenso de vuelta hacia Valverde. Algún patinazo, alguna caída, sorpresas tipo "¿No jodas que conoces a mi hermana?", mucho frío en la cara, recordamos amigos, momentos pasados juntos, planificando próximas salidas...  Vamos, que llegamos a Valverde casi sin enterarnos.




Una vez en Valverde, tomamos algo para entrar en calor y cada mochuelo a su nido... Nos despedimos, besitos, abrazos y nos conjuramos a quedar más pronto que tarde. Formamos una grupeta muy maja, y para mi ha sido un placer poder disfrutar de un día en la nieve y en la montaña con ellos. Ahora, a conducir con cuidado...
El Ocejón tras Valverde de los Arroyos
Salvémosla!!!!
 

Hasta pronto!!!
Por cierto, que se me había olvidado... y esto va por Laura:

VIVA PEDRAZA Y SUS MUJERES!!!!

viernes, 22 de noviembre de 2013

Venga, volvemos.

Hola a todos, después de muchísimo tiempo sin publicar absolutamente nada. Tuve un accidente con mis álbunes en la web de Picassa y se me fueron todas las fotos... Bueno, vale, me las cargué y me vine un poco abajo y me desentendí bastante del blog. Poco a poco a ver si las voy recuperando. He hecho un agrupamiento de casi todas las que tenía publicadas en un disco duro externo e iré subiéndolas a medida que vaya teniendo tiempo.
Además, tengo en mente ampliar un poco fronteras y temas. No solo trataré temas de ciclismo o que estén relacionados con el ciclismo. De hecho, mi primer siguiente artículo ha de versar sobre una pateada de montaña y fuera del Barbanza... Pero muy fuera de mi querida "bisbarra".
El caso es que mi intención es volver a dar forma a esto... a moldear un blog que espero sea atractivo para los amantes de las altimetrías, del ciclismo y también de la montaña, el running, los trail, travesías a nado...
Bien, pues espero que leáis mis artículos y que sean de vuestro agrado.
Un saludo y nos vemos en las carreteras y/o senderos!!!!


E dis de subir ata alá arriba?
E ti sei que me fodes!